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Demiurgo

Esta cárcel de algodones cubiertos con espinas, el crepúsculo demente del sueño que ahoga nuestros cráneos sangra...

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viernes, 21 de septiembre de 2018

Gris


Cruces de caminos se acercan,
los alcanzamos trepidantes
como aviones que se estrellan
o cometas que caen hacia la tierra
y en el filo del cielo arden
y se desintegran

Una niebla gris nos arropa
allá donde alcanzamos a ver
y suspendida en el vacío
que cuelga entre las horas
devora a nuestra espalda
todo rastro de los pasos
que andamos sin querer
en la ruta que escogimos

Más rápido de lo que puedo entender
flores grises con espinas brotan,
sus ramas hacen telarañas
y entramados de nebulosas
que entre su maraña y filigrana
ocultan las palabras 
que tanto ansío
pero siempre se me caen 
hacia el fondo del abismo

Como agua de lluvia sucia
que se cala entre las grietas 
de una roca maltratada
y cuando el viento arrecia
se hace fría y se congela,
tú y yo nos rompemos
poco a poco desde dentro
y se resquebraja el recuerdo
de donde venimos 
y de que queremos

Entre las mareas extrañas
de la señal de estática
se hace ruido blanco
con el rugir de las tormentas
en la deriva en la que viaja
nuestra emoción desgastada
separados y arrastrados
más allá de los confines 
de un mismo mar
pero de distinta tierra

Abismos sin principio se acercan
y para no resbalarme
por el borde de la luna
me agarro a tu mano
con todo mi cariño
y con toda mi fuerza,
pero tu mano es de polvo
que se desliza frío
huyendo entre mis dedos
sin querer dejar recuerdo,
y tu mirada es de arena
que golpea abrasadora
como clavos en mis ojos
que ya no ven quien está
detrás de ellos

Me caigo, me estampo contra el suelo
y en el fondo solo encuentro
a un monstruo gris que me lleva
buscando todo este tiempo,
que me llama entre pucheros
que quiere cobijo en mi pecho
para hacerse uno conmigo
y despedazar con sus fauces
todo lo que me hace por dentro,
y quizá de esta manera
después de tanto andar
con los pies mal puestos
al fin sentirme pleno

lunes, 10 de septiembre de 2018

Máscara



No hay cuatro paredes
que nos contengan
pero ya no nos importa
que jamás las hubiera,
o que no haya sol en el techo
de donde los focos cuelgan
ni cálido viento que meza
a la pasión, la risa o el dolor
que a flor de piel brotan
creyéndose primavera

Sillas de plástico blanco
mesas rotas sin cuidado
y cerrándolo todo
un telón deshilachado,
un pequeño cuadro
pintado solo a medias
que nos quiere hacer flotar
elevar los pies del suelo
y así al fin, despegar

Está en el paso seguro
sobre el parqué del escenario
o en el gesto tímido
hacia los que nos están mirando,
es el preciado regalo
de cambiarnos la máscara
y hacer vida en ascuas
que encienden el corazón
de otro que no soy yo
pero tiene mi misma voz
Una emoción que arde
y toma sentido brillante
en la punta de mis labios,
la palabra que agita sus alas
y revolotea al fin libre
sobre el patio de butacas,
y mi cuerpo que baila sin pausa
que se mueve a propia voluntad
inventando un nuevo estilo
a ritmos
que nunca antes fueron vistos

Hacemos así la bienvenida
al desfile de pasiones
entre bambalinas
que queman su vida
del renglón a la mueca,
que entre la penumbra
en la que las caretas
expectantes se acurrucan
hace que sus corazones
frente a los focos se prendan

Toma el papel entre tus manos
y deja que con tu arte
tu voz tome otro cante
tus ojos miren distinto
tus lágrimas resbalen
y se pierdan en otros mares

Coge aire desde el diafragma
para llamar a los sin cara
a que se vistan con tu rostro
que anden en tus zapatos
o que se cojan para siempre de la mano

Haz que esta farsa sea cierta
y que el tacto de los dedos
de madrugada no se nos pierda
y así a nadie le importe
ser solo una máscara
que cae al suelo en el tiempo
que se tarda en cerrar un aplauso

jueves, 6 de septiembre de 2018

Rotura





Cuando llegue el momento de rompernos
no tendré el valor
para quedarme despierto
a ver arder el retrato
que pinté de ti a ciegas
y que guardo oculto entre mis sueños

Llegará la hora de abrir los ojos
y mirarme desnudo al espejo
verte y verme al otro lado
como extraños invitados
a un mundo
que vivieron como suyo
pero siempre les fue extranjero

Me romperé hasta que crujan mis huesos
se hagan polvo por dentro
y con el tuétano abierto al mundo
la pulpa brille 
vestida de rojo entero

Me partirás en dos de un solo tajo
con el filo de ese precipicio nuestro
dejando expuestos
los miles de pedazos 
que son mi verdadero centro

Arderán los puentes que tendimos
caerán los castillos que soñamos
golpearán con rabia el suelo
las torres que ayer mismo
cogían el cielo entre sus manos

Nadaré entre cenizas y escombros
hasta salir al encuentro
con el corazón muerto
y abrazarme a él con fuerza
tan frío por fuera
tan falso por dentro

Te romperé con el borde del cristal
que se desploma a mi espalda,
me romperás con la curva afilada
de mi cálida sonrisa falsa

Nos desharemos temblando
desintegrándonos
aferrándonos al miedo
hasta en el último átomo

Y caeremos finalmente
de la mano y sin remedio
yo te habré empujado
y tú me habrás soltado
pero ninguno de los dos
echamos la vista al firmamento
cuando aún nos quedaba 
algo más de tiempo

Y es que ya se fueron los segundos
que tenía para negarte
que el cielo no es eterno
y se derrumba poco a poco
sobre nuestras cabezas

Solo hay tiempo de mirar
una última vez más
como el color de unos ojos
que no me buscan a mi
se va desvaneciendo