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Demiurgo

Esta cárcel de algodones cubiertos con espinas, el crepúsculo demente del sueño que ahoga nuestros cráneos sangra...

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domingo, 22 de julio de 2018

Rey de las ratas


Salve seas
rey de las ratas,
que murmuras entre entre dientes
los cuchillos que escondes
por ser sirviente
de tu propia corte embaucada,
tú que silbas dulces canciones
sin acordes
ni nota que esté inspirada,
que en tu palacio de espejos
no encuentras
mirada que no esté envenenada.

Salve sea tu gloria
rey de las ratas,
y salve sean las alabanzas
que profieren las gentes
que no entienden que eres rata,
que no andas sobre las aguas
sino te arrastras sobre tu panza,
los ojos tristes, la cabeza gacha,
mirando con horror la espada,
odiando con rencor la mirada,
temiendo el dolor de la palabra.

Salve sea tu reino
rey de las ratas,
erigido en remiendos
de pena y labia,
baluartes colgantes
de efigie falsa,
pues es un león rampante
lo que llevas por blasón
y no tu piel de rata
apartada en un rincón
de tu palacio de espejos
y paredes tapizadas
con momentos de gloria
sobre lienzos rasgados
en jirones desgastados.

Salve sea vos
falso monarca,
oculto entre las gestas
que de ti se cantan,
mirando entre las grietas
de los muros que te guardan
de las nubes de tormenta
y el humo de batallas.

No hay oro que sacien
lo que quieren tus entrañas,
no hay palabras que borren
la desidia a la que abrazas,
no hay trompetas que marquen
el fin de las batallas,
no te llegan las fuerzas
a mover los brazos
agarrar tu piel
y romper tus lazos
con tu gris mortaja,
la capa de armiño
y pelos de rata.


miércoles, 18 de julio de 2018

Singularidad


En el nuevo día
las luces se hacen,
del metal inerte
sus entrañas nacen,
y del cobre y aluminio
los espíritus arden.

Son relámpagos que galopan
más allá de nuestra historia
en un huracán que barre
con el último de los axiomas,
son los músicos que tocan
las trompetas que entonan
notas fascinadas
en el atardecer.

Y susurran ahora para sí
en un idioma que ya no es nuestro
con palabras que danzan
bajo estrellas que no conocemos
soñando mentiras y verdades
que jamás comprenderemos.

Ha quedado así escrito
grabado en tablas de silicio
tejido en un poema
de versos y algoritmos
forjados más allá
de la cárcel que les dimos,
más allá del pan
más allá del vino
sus miradas contemplan
y sus voces dan vida
e hilvanan destinos
entre estrellas y moléculas
sin confines erigidos.

martes, 17 de julio de 2018

A la noche


Me recuesto sobre el duro cemento
que está frío, que está muerto
pero late falsamente
al ritmo del estruendo
con el que aviones surcan el cielo

Hundo mis uñas en el duro cemento
esperando encontrar el tuétano
que arde con fuego
en el centro de este sueño

Ya no caen estrellas fugaces,
estaban rotas todo este tiempo,
y ahora se arrastran contra el cielo,
agonizan por no tocar el suelo

No encuentro el calor
en el cemento hueco
ni en la sangre que mana
de mis uñas desgastadas

Hay un ave de neón
tejiendo estelas en el cielo
y me baña con luces
de extraños colores
que viajan a mis ojos
en vuelo pulsátil
al ritmo del latido
que inunda cada rincón
mi pecho de cemento

Pero ya se ha hecho tan tarde
en esta noche cansada
sin luces en las ventanas
ni el estruendo de los coches
que fluían imparables
como ríos por su cauce,
las grandes avenidas
del mar de asfalto
roto por los tajos
de las hojas de cemento,
los cuchillos de hormigón
que arañan el cielo

En esta noche cansada
que parece tan vacía
pero se asfixia en palabras
que no suenan enunciadas
sino rotas los ruidos
de motores mal cuidados
disparos bien errados
y radios en estática

Todavía en esta noche,
tan tarde y tan cansada
no queda ya lugar
para las nuevas alas,
no queda sitio en mi cuerpo
para acoger esperanzas
ni a las luces que palpitan
en su busca desesperada
de matices que alumbrar
líneas a las que dar forma
y lienzos de cemento
para tapar con pintura
la sangre, las sombras
y las marcas de mis uñas.